Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar conjunta contra Irán, con ataques aéreos y misiles sobre varias ciudades, incluido Teherán, en una operación descrita como preventiva para neutralizar amenazas vinculadas al programa nuclear iraní.
Irán respondió con cohetes y drones contra objetivos israelíes y bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, alcanzando instalaciones en Bahréin, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que provocó cierres de espacio aéreo y pánico civil.
La escalada ha generado condenas internacionales, temores de guerra regional y llamados al alto el fuego mientras crece el riesgo de una confrontación mayor.
Espacio patrocinado